El color de la prevención del suicidio: un símbolo que nos une como comunidad

Los símbolos tienen un enorme poder en la construcción de sentido colectivo. A lo largo de la historia, los lazos han sido utilizados como emblemas para visibilizar problemáticas de salud, sensibilizar a la población y promover acciones concretas de prevención. Tal como ocurre con el lazo rosa en la prevención del cáncer de mama, estos símbolos permiten transformar temas muchas veces silenciados en causas visibles, compartidas y abordables.

En el campo de la salud mental, y particularmente en la prevención del suicidio, el uso del lazo cumple una función clave: hacer visible lo que muchas veces duele en silencio, habilitar conversaciones necesarias y promover el cuidado colectivo.

 

El lazo amarillo: el origen en la historia de Mike Emme

El uso del lazo amarillo en la prevención del suicidio tiene su origen en la historia de Mike Emme, un joven de Estados Unidos que falleció por suicidio en 1994. Mike era conocido por su personalidad solidaria y por su auto, un Mustang amarillo que él mismo había restaurado.

Tras su muerte, sus familiares y amigos comenzaron a repartir tarjetas con cintas amarillas y mensajes de apoyo emocional, promoviendo la importancia de pedir ayuda y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles. Este gesto dio origen a lo que luego se convirtió en una de las primeras campañas comunitarias de prevención del suicidio.

Desde entonces, el amarillo quedó asociado a la esperanza, la luz y la posibilidad de recibir ayuda, consolidándose como un símbolo internacional de la causa.

 

El lazo naranja: la identidad de la prevención en Argentina

En Argentina, el color naranja ha cobrado una fuerte presencia en las acciones de prevención del suicidio, especialmente en el marco de políticas públicas, campañas comunitarias y organizaciones de la sociedad civil.

El naranja simboliza la alerta, la acción y el compromiso social, elementos fundamentales en el abordaje de esta problemática desde una perspectiva de salud pública. Su utilización se vincula con la necesidad de visibilizar activamente la temática, promover la intervención temprana y fortalecer las redes comunitarias de cuidado.

Con el tiempo, este color se fue consolidando como referencia nacional, siendo ampliamente utilizado en campañas de sensibilización, jornadas, intervenciones territoriales y materiales institucionales.

Una mirada integradora: esperanza y acción

A nivel internacional, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) ha utilizado tanto el amarillo como el naranja en sus campañas, reconociendo que la prevención del suicidio requiere una articulación entre:

    • – La esperanza y el acompañamiento emocional (amarillo)
    • – Y la acción concreta y el compromiso comunitario (naranja)

Una decisión colectiva en Formosa

En este contexto, y en el marco del primer encuentro de la Mesa de Trabajo Intersectorial para el Abordaje de la Problemática del Suicidio de la Provincia de Formosa, se propuso una decisión estratégica: unificar el color de la prevención para fortalecer el impacto comunitario y la identidad colectiva.

A través de una votación participativa, con representación de múltiples instituciones y actores sociales, se definió —con un 53% de los votos— que el color que nos represente será la combinación del naranja y el amarillo.

Esta elección sintetiza dos dimensiones esenciales:

  •  – La esperanza de que siempre es posible acompañar y salir adelante
  •  – Y la responsabilidad de actuar como comunidad frente al sufrimiento

Por ello, de aquí en adelante, todas las acciones vinculadas a la prevención del suicidio en nuestra comunidad estarán identificadas con estos colores, como un símbolo de unidad, coherencia y trabajo conjunto.

Un compromiso que trasciende una fecha

La prevención del suicidio no puede ni debe limitarse a un día o a un mes específico. Si bien el mes de septiembre y el Día Mundial de la Prevención del Suicidio cumplen un rol fundamental en la agenda pública, la construcción del bienestar y el cuidado de la salud mental requieren continuidad, presencia y compromiso sostenido en el tiempo.

Esto implica:

  •  – Generar espacios de información accesibles y basados en evidencia
  •  – Difundir la Línea gratuita de acompañamiento en salud mental 0800 888 3364
  •  – Promover la sensibilización comunitaria
  •  – Fortalecer redes de apoyo y acompañamiento
  •  – Capacitar a actores sociales clave
  •  – Y, sobre todo, construir una cultura más empática, solidaria y atenta al otro

Hablar de suicidio de manera responsable salva vidas. Escuchar, acompañar y actuar también.

Te invitamos a ser parte

Hoy te invitamos a sumarte a esta causa:

A usar los colores naranja y amarillo
A compartir información confiable
A abrir espacios de escucha
A involucrarte en acciones comunitarias

Porque la prevención del suicidio es una tarea colectiva.

Y porque entre todos y todas, podemos construir una Formosa más empática y comprometida con la vida y el bienestar.

 

Esp. Yessica Müller

Presidenta Fundación LIBELLA

Impulsora de la Mesa de Trabajo Intersectorial